Holaaa, espero que estén muy bien y bueno por mi parte puedo contarles que este verano no fue para nada como en las películas. O bueno, tal vez sí, pero en una de esas películas independientes donde el sol quema fuerte afuera, se oyen risas de fondo en la alberca, y la protagonista está encerrada en su mundo pensando (que pelicula más mala si me lo preguntas a mí).
Estuve dos semanas en una casa de renta gigante con más de treinta personas de mi familia. Imagínate el caos: ruido todo el día, primos platicando, sobrinos corriendo, platos sonando en la cocina… todo ese ambiente cálido y dinámico de verano. Y yo solo estaba ahí, existiendo en medio de todos, sintiéndome extrañamente invisible.
Nadie me hablaba mucho, así que me tocó entretenerme sola. Terminé pasando horas acostada en cualquier rincón cómodo que me encontrara, leyendo fanfics geis hasta que se me secara el cerebro o simplemente sentada en la piscina mientras disociaba.
A veces el silencio era tanto que me hacía pensar en lo bonito que habría sido haber crecido a la par de mis primos para no sentirme tan sola. O sea, ellos me caen bien y se ve que se divierten entre sí, pero creo que por la diferencia de edad nunca me he podido desenvolver al cien con ellos. Además, aunque los quiero, sus pláticas y chistes me parecen súper aburridos; son como demasiado sencillos y repetitivos, mientras que mi humor es básicamente decir la cosa más estúpida que se me venga a la mente o lanzar referencias que solo entendería alguien que pasa siete horas diarias en TikTok.
Además, ¡extraño a mis bebés! 😭💔 En las vacaciones pasadas todo era más divertido porque mis sobrinos eran unos bebés hermosos que me amaban y se la pasaban de pegostes jugando conmigo. Pero ahora son unas horribles bestias de siete añotes que parecen estar entrando a la adolescencia. Se volvieron super serios conmigo y ya ni me pelan por estar jugando entre ellos... 😭
De regreso en casa la cosa no mejoró mucho. He pasado la mayor parte de los días escondida en mi cuarto para no ver a los insoportables de mis hermanos mayores, con la música a todo volumen para no escuchar nada de afuera y maratoneando The Vampire Diaries como si mi vida dependiera de ello (¡omg, estoy amando esta serie!). Siento que estoy atravesando este proceso de crecer casi por mi cuenta.
Pero si algo me rescató de este verano insufrible, han sido mis amiguitas del alma que tanto amo. Cada vez que salimos, cada mensaje o cada plan que hacemos me regresa la vida, y por eso he estado buscando verlas lo más seguido posible. Todo el tiempo, cuando estoy con mi familia y me tratan mal, me pongo a pensar en lo mucho que las amo, en cómo me escuchan y en lo valiosa que me hacen sentir cuando me toman en cuenta. Es lo único que despeja todos mis pensamientos feos. Son, literalmente, mi cajita de fósforos en medio de todo esto.
En fin, así ha estado mi verano. No fue del todo divertido, pero he de decir que también disfruté de la tranquilidad, de la soledad y de flojonear bastante antes de entrar a la uni. ¿Ustedes también están de vacaciones? ¿Cómo la están pasando?






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