domingo, 26 de abril de 2026

Sobreviví otro cumpleaños🥳


Hola. Necesitaba escribir esto para procesar mi cumpleaños. Para mí cumplir años siempre es extraño porque me siento con gratitud y una ansiedad terrible por las expectativas que el mundo pone sobre mí ese día.🫠


Quiero empezar diciendo que estoy muy agradecida. Sé que mi familia y mis amigos se esforzaron por hacerme sentir especial, y de verdad valoro cada gesto🫰💖. Pero este año me di cuenta que, a veces, el amor de los demás puede ser demasiado para mi sistema nervioso.


Mi día empezó a las 6 a.m bien pinches temprano por andar intentando evadir la fecha durmiendo temprano, pero la realidad no se puede pausar alv. El desayuno con mi mamá tuvo momentos lindos (todavía no se cuales pero seguro los hubo JAJAKAJJAJAJA, bien pesimista la morra), pero me cuesta mucho lidiar con algunas actitudes de mamá. Verla más preocupada por el ángulo de la foto y la canción perfecta para su story que por el momento real, me agota. No es por mala onda, es que ver esas fotos publicadas donde no me siento yo misma me daña la autoestima, y comer en silencio mientras el mundo "observa" mi desayuno me hace sentir más sola de lo habitual.


Yo ya tenía un plan en mi cabeza: algo tranquilo, quizá una reunión en casa con poquita familia muy cercana. Pero cuando escuché an mis amigas llegar de sorpresa, ya sabía que iba andar incómoda toda la maldita tarde. Sé que vinieron con la mejor intención, de verdad lo sé. Pero cuando digo que no quiero fiestas, no es por mamona😩; es que soy altamente sensible. El exceso de estímulos, la gente esperando que desborde alegría y el ruido constante me bloquean. Sentía que tenía que "actuar" para no arruinarles su entusiasmo, y eso es muy agotador para mí.

Cuando por fin se fueron, el nudo en la garganta explotó. No lloré de tristeza sino del profundo cansancio y un sentimiento de no sé qué que era inaguantable. Mis papás se sintieron mal y ver a mi papá llorar porque yo lloraba me hizo sentir una culpa enorme, pero es que a veces amar a alguien también significa respetar sus silencios.

No odio los cumpleaños, simplemente soy medio autista y por eso prefiero planes más tranquilos, las cartas sinceras, los regalos que conectan con mis pasiones y la presencia de quienes me ven de verdad, sin cámaras de por medio. Me quedé dormida llorando, pero también entendiendo que no fue culpa mía ni de ellos; simplemente mi cuerpo percibe el mundo de una forma más intensa y necesito aprender a parar antes de desbordarme.


Gracias a los que estuvieron, a los que me enviaron palabras reales y a los que entienden que mi mejor regalo siempre será un poco de paz. Espero que el próximo año pueda ser más relajado.🫤🫶

domingo, 15 de marzo de 2026

Amo escuchar música🎶

 Escucho música todo el tiempo. Desde el momento en que me despierto hasta que me voy a dormir. Mientras me arreglo, cuando desayuno, en el carro, entre clases —y dependiendo de la materia también durante clase, JAJAJAJA—, cuando llego a casa, mientras dibujo o pinto, y antes de dormir.


La música puede mejorar mi ánimo en un 80% fácilmente. Podría estar Podría estar muriendo y aún así una buena canción lograría sacarme una sonrisa. Por eso es una de las cosas que más amo en este universo.

Cuando digo que escucho casi de todo, lo digo muy en serio. Mi música puede pasar de dance pop, electropop o indie pop, a rock and roll, hard rock, punk rock, indie rock, alt rock o glam rock. También escucho rap, trap, boom bap, drill y gangsta rap. Me encanta el R&B, el neo soul, el reggae y el dancehall. También house, techno, trance y electrónica en general. Y obviamente música latina como salsa, bachata, merengue, cumbia, bolero o hasta rancheras y corridos. Incluso jazz, blues, funk o gospel.


Mi obsesión por la música empezó cuando tenía unos doce años, durante la pandemia. En ese momento yo pasaba los días pudriéndome en mi cama, sin ganas de hacer absolutamente nada. Todo parecía gris, repetitivo, inmóvil. La música fue lo único que logró atravesar ese silencio.



Recuerdo escuchar muchísimo a bandas como Arctic Monkeys,  The Strokes, Interpol, Franz Ferdinand, The Smiths, Wilco, Modest Mouse y Arcade Fire. Sus canciones llenaban mis días cuando todo lo demás parecía vacío.



Curiosamente, en mi casa nunca hubo mucha música. Mi familia casi no escucha nada y cuando lo hacen suelen ser siempre las mismas tres canciones de siempre. Después de tantos años escuchándolas, creo que desarrollé el impulso contrario: buscar música en todas partes.



Me gusta tanto descubrir música nueva como volver a las canciones que ya amo. Muchas veces encuentro música en TikTok, pero también me gusta investigar por mi cuenta: buscar géneros musicales, leer sobre artistas y descubrir quiénes han marcado la historia de la música.



Elegir artistas favoritos es casi imposible porque cambian constantemente. Últimamente escucho mucho a Rex Orange Country, Wallows, Dayglow, Conan Gray, Phoebe Bridgers y Faye Webster. Pero si soy honesta, hay muchísimos artistas con los que siento una conexión especial. Demasiados como para elegir solo uno.



Hay algo que siempre me frustra de mí misma y es que casi nunca recuerdo los nombres de las canciones. Puedo amar una canción, sentir que me representa completamente, escucharla día y noche… y aun así no saber cómo se llama. Pero si la escuchas conmigo te la voy a cantar completa y a todo pulmón. 



La música definitivamente es parte de quién soy. Si un día dejara de cantar o tararear, las personas a mi alrededor probablemente se preocuparían muchísimo. Incluso cuando olvido mis audífonos, todos se dan cuenta de inmediato porque saben que es rarísimo que eso pase.


No entiendo mucho a la gente que casi no escucha música. Para mí sería rarísimo. Cuando no escucho música siento que la vida se vuelve muy monótona, como si faltara algo que la haga más emocionante o más divertida. Demasiado silencio… ¿no?

sábado, 28 de febrero de 2026

Me gusta un hombre😩 🔫

 AYUDAAAAAA, chicas… estoy viviendo los primeros síntomas de un completo declive psicológico, emocional y probablemente espiritual…me volvió a gustar UN HOMBRE y no cualquier hombre, sino el que me tenía mal en la secundaria. 😩💔

Miren, les cuento el contexto para que entiendan mi dolor. Lo conocí cuando estaba en tercero de secundaria. Yo era nueva, no tenía amigas, y él… él se ofreció a llevarme a mi salón. En ese entonces usaba silla de ruedas manual, así que durante un mes entero, él fue quien me llevaba. No hablábamos mucho. O más bien, no hablábamos nada. Él no iniciaba conversación y yo estaba demasiado ocupada tratando de no morir de pena como para decir algo coherente.


Después hice amigas y dejamos de andar juntos, pero siempre se me hizo el niño más amable del mundo. Era gracioso, pero un poco torpe al interactuar y eso me daba una ternura que no les puedo explicar. Me di cuenta que me gustaba, pero me daba pánico decirle algo que no fuera "de amigos", así que literal evadí mis sentimientos y me hundí en mi propio mundo delulu.


Literal estaba tan mal que HICE UNA LISTA de nuestras interacciones ¿qué me pasaba? JAJAJAJJAJAJAJ. La leo ahora y me da ternura, pero sí estaba bien mal.


Cuando nos graduamos, pensé que finalmente sería libre. Libre de preguntarme por qué sonríe así. Libre de imaginar escenarios ficticios antes de dormir. Libre de analizar cada interacción como si fuera un mensaje cifrado. Pero el universo, en su infinito sentido del humor, decidió ponerlo otra vez en mi salón.


Al principio me hice la fuerte, pensé que ya lo había superado, pero verlo ahí me arruinó. Su mandíbula más definida que antes. Sus hombros más anchos. Más alto. Más guapo. Más él. Sus ojos son como mirar un atardecer atrapado entre edificios altos, las cejas pobladas y las pestañas más bonitas que he visto en mi vida, lo cual es profundamente injusto.


Lo que más coraje me da es que, igual que en la secundaria, a media escuela le gusta. Es horrible porque siempre me termino enterando de todas las niñas que mueren por él o veo cómo le coquetean en mi cara y me muero de celos. AAAAH, es que él les da un poco de entrada, les sigue el juego a todas pero a la vez es medio grosero con ellas... no lo entiendo.😩


Nunca me haría caso porque seguro busca un perfil súper diferente al mío: alguien más independiente, más extrovertida, más bonita, alguien más sana…alguien que no sea yo☹️. Siento que nuestros mundos no chocan, que soy un espectador en su película y que cada vez que sonríe es como un puñal en mi estómago porque sé que esa sonrisa no es "mía".


En fin, creo que moriré de celos, inseguridad e histeria. ¿Algún consejo para dejar de ser tan delulu o ya me rindo?

viernes, 27 de febrero de 2026

Mi estilo personal🎀



Vestirme es, para mí, construir el escenario de la película en la que quiero vivir ese día. No es solo ropa; es elegir qué personaje de anime quiero ser o qué canción de soft rock va a sonar mientras camino. Cuando visto así me siento muy cool, diferente, delicada, divertida y energética.

Si mi estilo fuera un lugar, se sentiría como caminar por una gran ciudad desconocida en Japón o corea; hay una sensación de descubrimiento y confort al mismo tiempo. Es una mezcla de estética Acubi, J-Fashion moderno y un toque de Balletcore desconstruido. Es una identidad visual que juega entre lo tierno y lo estructurado, inspirada profundamente en la cultura asiática y el Fairycore.



Mis Reglas de Oro 

Aunque parezca relajado, casi nunca es accidental. Tengo leyes innegociables para mantener la armonía:

• La Regla de Tres: Nunca uso más de tres colores. Es mi ancla visual.


Siluetas con Intención: Los pantalones siempre son ajustados de la cintura a la cadera y anchos de las piernas (wide leg). Me estilizan y me hacen sentir cómoda sin dejar de verme arreglada.


• El Ritual de las Capas: Las capas son una necesidad emocional. Construyo el atuendo poco a poco: blusa, cardigan, chamarra, abrigo. Siento que cada capa agrega una parte de mí; por eso el invierno me pertenece un poco más que el verano.



• Las Botas como Armadura: No uso cosas cortas en las piernas a menos que haya botas altas acompañándome. Las botas me dan seguridad. Son mi “ya estoy lista”.



Texturas, Colores y Detalles

Me gustan las prendas que parecen suaves incluso cuando no las tocas: faldas con movimiento, olanes, encajes y blusas con mangas que tienen presencia. Busco que mi atuendo sea interesante por el color, la forma y la textura; que nunca sea plano.




Mis colores parecen sacados de una fotografía vieja: rosa maquillaje, malva, beige crema, marrón chocolate, verde salvia, azul grisáceo y gris carbón. Nunca gritan. Son colores que se sienten como una tarde tranquila.




Nota sobre los accesorios: Siento mucha impotencia si faltan; los accesorios siempre elevan el look. Me gustan los aretes grandes aunque sean incómodos y los anillos dorados aunque no sean de mi talla. Son recordatorios de que me importa cómo me presento.


Para quienes miran (y para mí)


A quien le da miedo el "qué dirán", le digo: a esa persona que no le gustó tu look se le olvidará que te vio en menos de una semana. Pero a quien le gustó, lo habrás inspirado por mucho más tiempo. Tú te vas a sentir mucho mejor expresando lo que realmente eres.



domingo, 22 de febrero de 2026

Todos mis pasatiempos👻

 No sé en qué momento una persona acumula tantos pasatiempos. Supongo que siempre he sido algo inquieta y curiosa, cualidades que me han impulsado a probar muchas cosas que, con el tiempo, también me han ayudado a mantenerme medianamente más sana mentalmente de lo que estaría si no existieran.


El dibujo, el acrílico, el óleo y la acuarela han sido, durante mucho tiempo, mis traductores oficiales. Cuando no puedo explicar lo que siento, o cuando algo dentro de mí necesita existir fuera de mi cabeza, lo convierto en imagen. Es una forma de liberar espacio, de sacar pensamientos que de otra forma se quedarían atrapados.

Ver películas y series es otro de mis pasatiempos favoritos. Me parece increíble que, a través de una pantalla, puedas vivir historias completamente distintas a la tuya. Analizarlas es mi forma de entender cómo funciona el mundo, o al menos cómo se siente. Me gusta observar a los personajes, sus decisiones, sus miedos, sus errores. A veces siento que aprendo más de la ficción que de la realidad.


He de admitir que tengo una especie de fobia a ser estúpida, y por eso me preocupo profundamente por ejercitar mi mente. Me gustan los juegos como sudoku, Blockudoku, crucigramas y otros similares. No porque quiera demostrar nada, sino porque me tranquiliza saber que mi cerebro sigue activo, que sigue resolviendo, pensando, funcionando.


La música es, sin exagerar, una de las cosas más importantes en mi vida. Escucho música todos los días. Puedo pasar horas enteras descubriendo canciones nuevas o armando playlists que probablemente solo tienen sentido para mí. Me gusta leer las letras con atención e intentar encontrar el mensaje detrás de cada verso, como si estuviera descifrando pequeños secretos. También me gusta cantar, y aunque creo que lo hago bien, es algo que casi nadie sabe. Supongo que algunas versiones de nosotros existen solo en privado.

Hace poco comencé a aprender guitarra eléctrica porque me parece increíble la idea de poder interpretar las canciones que más me gustan. Aunque debo admitir que es mucho más difícil de lo que imaginaba. Mis dedos todavía no cooperan del todo, pero creo que eso también forma parte del proceso: ser principiante, equivocarte y continuar de todos modos.


También comencé a escribir más. Escribo sobre cualquier cosa, literalmente. Cosas que me pasan, recuerdos, pensamientos sin sentido, ideas sueltas. A veces escribo poemas, a veces canciones, a veces historias que solo existen en mi imaginación. Escribir es, en cierto modo, otra forma de entenderme.


Hay otros pasatiempos que me gustan mucho, pero que no practico con tanta frecuencia porque requieren dinero, y últimamente no es algo que me sobre. Me gusta leer libros, bordar y tejer, pero a veces la realidad limita las versiones de nosotros que podemos explorar. Aun así, me gusta pensar que esos pasatiempos no han desaparecido, solo están en pausa.


También existen los pasatiempos que todavía no empiezan, pero que ya existen dentro de mí. Aprender a editar videos. Escribir reseñas de cine. Armar rompecabezas durante horas. Hacer voluntariado. Aprender un idioma nuevo. Confeccionar ropa. Son versiones futuras de mí misma que todavía están esperando su momento.


Creo que tener pasatiempos es una de las formas más puras de autocuidado. No lo haces por obligación, ni por calificaciones, ni por dinero. Lo haces porque algo dentro de ti lo necesita. Los pasatiempos nos recuerdan que somos más que nuestras responsabilidades. Nos dan un lugar donde existir sin presión, sin expectativas.


Y creo que todos deberían tener al menos uno. No importa si no eres bueno, no importa si apenas estás empezando, no importa si nadie más lo ve. Porque al final, no se trata de ser bueno en algo, se trata de tener un lugar al cual regresar cuando necesitas volver a ti.